
Si nadie reclama antes a la perrita, la protectora comprobará cuáles son los datos de sus dueños y, si no aparecen, la pequeña tiene ya una casa que está esperando acogerla, la del maquinista del tren que la trajo, sin saberlo, desde Vitoria. En la protectora han pensado ya el nombre que les gustaría que llevase si, finalmente, cambia de familia: Renfe.
La perrita viajaba en un transportín de gato y, cuando el tren llegó a A Coruña, el personal se dio cuenta de su presencia. Durante la noche nadie la reclamó y por la mañana llamaron a Gatocan.
http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2012/02/26/cachorrita-llamada-renfe/584129.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario