Se perdió el sábado 6 de agosto por la zona de Pontecaldelas. LLeva una collar de cuero tipo trenza y tiene chip.
Nombre Tras.
Telfno: 647581623
En adopción. Como su propio nombre indica, a Chosco le falta un ojo pero eso no le impide ser un perro totalmente normal. Es joven y cariñoso. Si te gusta ven a verlo en vivo y en directo, es la mejor forma de conocerlos.
Un Circo con todas las letras, a la vieja usanza. Puro espectáculo y pensado para el auditorio de Castrelos. Por fin el Circo que tanto deseabais, sin animales.
Será el día 8 de Agosto y el precio ronda los 9 € para quienes quieran verlo cómodamente sentados.
Esto es la descripción que nos dan desde la página de venta de entradas:
”Castrelos Circus” é unha homenaxe ao circo orixinal, que era netamente ecuestre, cun espectáculo cheo de luz, cor e dinamismo e no que contarán cos mellores artistas do momento, chegados dende EEUU, China, Alemaña, Ucraína e Bulgaria.
Castrelos Circus é un show sen animais, ao máis puro estilo da compañía La Fiesta Escénica,alegre, máxico, pensado para toda a familia, e creado para ser representado no auditorio vigués.
Hora: A partir de las 22:30 h.
Si te quedas con ganas de saber más sobre esta importante compañía, te remitimos al artículo de La Voz de Galicia.
También se pueden comprar las entradas desde servinova.
Foto de Blue Square Thing
Fuente: http://quehacerenvigo.es/2011/08/03/castrelos-circus-2011/
Se llamaba Tanis Semielfo. Thantalas, en el lenguaje de los elfos Qualinesti. Llegó a casa de Beatriz, su dueña, en Culleredo, con dos meses cumplidos, desnutrido, deshidratado, lleno de pulgas, enfermo de displasia: Una desconfiada bolita gris. Ella lo cuidó sin escatimar vacunas, desparasitaciones, piensos especiales, cien mortadelos mensuales por el tratamiento durante ocho meses. Ya saben. Los que tienen perros lo saben. Noches en vela, sobresaltos, meadillas por aquí y por allá, si no tuviera perro esto no pasaría, tus diarreas por todas partes, cabroncete, y yo partiéndome el lomo para comprarte comida y llegar a fin de mes. A cambio, lo que también saben los que saben: el misterio leal de sus ojos, su presencia callada a los pies de la cama, su fuerza tranquila, el trueno del vozarrón perruno, su pataza torpe apoyada en tu brazo pidiendo una caricia, su trufa húmeda y fría, sus miradas de consuelo. De adoración. Si alguien mira a Dios, piensas, sin duda debe mirarlo así.
También colmillos, por supuesto. Diecisiete meses después, la bolita asustada y enferma, pesaba cincuenta y cinco kilos, con setenta y dos centímetros de cruz, y una boca en la que cabía la cabeza de un niño. Es un perro asesino, le dijeron a su dueña. Un Fila Brasileño. No vivirá mucho, porque tiene el hígado enfermo; pero, mientras tanto, cuidado con el. Mata. Su dueña tuvo mucho cuidado. También quiso saber más. Investigó, reconstruyendo la siniestra biografía genética de su perro. Naturalmente, a ella no podía ser ajena la mano del hombre. Tanis era un perro hecho para el combate, un guerrero antiguo con una estirpe gladiadora tan vieja como la Historia: El Canis Familiaris Inostranzevi, el moloso persa, griego, asirio, el onzeiro, el cabezudo, el boiardeiro brasileño. Hace dos mil años, sus antepasados destripaban leones y gladiadores en el Coliseo de Roma, acompañaban a las legiones del César, cuidaban su ganado y despedazaban bárbaros con idéntica eficacia; y todavía hace siglo y media, sus descendientes cazaban esclavos para los blancos en las selvas amazónicas. Por eso los cachorros Fila tienen ojos de viejo, y alma llena de costurones, y mirada resignada, hecha de siglos, de sangre y de fatalidad – su dueña me dijo que los ojos glaucos de Tanis le recordaban al Capitán Alatriste -: el hombre los hizo asesinos, y lo saben. Sin embargo, cuando tiene un amo no hay lealtad comparable a la suya. Los Fila, como casi todos los perros, son fieles súbditos de reyes que no los merecen: luchan en guerras que no son suyas, dejándose matar a cambio de una palabra, una caricia o una mirada. Nadie ama como ellos aman. Nadie tocará al dueño mientras sigan en pie, luchando. Hablo de esos mismo dueños que luego, cuando los perros están viejos, enfermos o inválidos – a veces por obedecer sus órdenes- los abandonan, los envenenan, los echan a un pozo o los ahorcan.
Eso era Tanis: un sicario. Una pistola cargada y amartillada en manos de los hombres. Uno de esos perros que, cuando el amo baja la guardia sale en los periódicos y en el telediario, convertidos en criminales por la estupidez o crueldad del dueño, porque la naturaleza tiene extrañas oscuridades, o simplemente porque, en un mundo lleno de gente desquiciada, es lógico que se desquicien los animales. El caso es que, un día, Tanis, el asesino al que los vecinos, con toda la razón del mundo, miraban con recelo y miedo, paseaba por el parque junto a su dueña, entre niños jugando y mamás sentadas en los bancos. De pronto, un Pastor Alemán que estaba cerca – a diferencia del Fila, y en principio, el Pastor Alemán es un ciudadano libre de toda sospecha- atacó a un niño de tres años llamado Martín. Por las buenas. Directamente a la garganta.
Entonces Tanis Semielfo, Thantalas, en el lenguaje de los elfos Qualinesti, voló sobre la hierba. Todo el mundo, dueña incluida, creyó que se sumaba a la matanza. Pero no. Se fue derecho al otro perro, fajándose con él a dentelladas. Sangre colmillos y jadeos: un alarde profesional, resultado de siglos de adiestramiento. Y no lo degolló allí mismo porque el Pastor alemán se largó con el rabo entre las patas. El niño, derribado en mitad de la refriega, lloraba entre los gritos histéricos de su madre. Y entonces, el perro asesino, cojeando con una pata lastimada y en alto, fue a tumbarse panza arriba, junto a él, para que le acariciara la barriga.

Mallorca. El empresario de la Plaza de Toros de Inca, de Mallorca, se lanzó al ruedo para matar él mismo a un toro que se había roto un asta, pero con unas consecuencias tan brutales e impactantes que gran parte del publico (en su mayoría turistas) decidieron marcharse de la plaza consternados y entre lágrimas. Además, la plaza estaba llena de niños, que tienen prohibido asistir a esta serie de festejos. Uno de ellos estaba junto a la Guardia Civil y otro portaba en la mano la oreja de uno de los toros. Los hechos ocurrieron el pasado 31 de julio.
Mientras que fuera de la plaza se manifestaban los grupos antitaurinos pidiendo compasión para los animales, en el interior de la plaza la tortura hacia un animal estaba a punto de llegar a su máximo exponente. "Si el torero de turno no pudo sacrificar al animal, uno no puede saltar al coso y matarlo de cualquier manera", se quejó Silvia Barquero, portavoz de Pacma, que explicó que el empresario ya "recibió dos multas por permitir la presencia de niños en los tendidos".
Por su parte, IniciativaVerds (IV) ha criticado hoy que el pasado domingo se permitiera la presencia de medio centenar de menores en la corrida de toros que se celebró en Inca, "ante la total indiferencia de la Guardia Civil", pese a que el acceso a festejos taurinos está prohibido a menores de 16 años.
Este partido denuncia en un comunicado ésta y otras vulneraciones de la ley en la citada corrida, como que la muerte del quinto toro, que se rompió un asta al cornear la barrera, corriera a cargo del empresario promotor del espectáculo, que saltó al ruedo de paisano y estoqueó dos veces al animal.
Un bombero ha muerto, mientras desempeñaba su oficio, cuando iba a salvar a un gato. Este acontecimiento ha provocado una ola de compasión en Corea del Sur, donde muchos reclaman que se entierre con honores al funcionario.
Kim Jong-Hyeon, de 29 años, falleció al intentar salvar a un minino encaramado en lo alto de un edificio, en Sokcho, al noreste del país.
Según la ley, los bomberos que mueren combatiendo las llamas o socorriendo a personas pueden ser enterrados en el cementerio nacional. El caso de Kim Jong-Hyeon se sitúa en una zona gris de incertidumbre ya que ha muerto salvando a un animal.
Pero los internautas surcoreanos reclaman un entierro con honores para este hombre. Argumentan que murió en el ejercicio de sus funciones y que respondió a la llamada de un ciudadano.
Una asociación de protección de animales ha recaudado un millón y medio de wons (1.050 euros) para entregárselos a su viuda, embarazada, para expresar los "agradecimientos por parte de los animales, que no pueden hablar".
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/08/04/internacional/1312451183.html